Solicitud formal para renombramiento oficial “restitución toponímica” del río La Vieja como río Tatayamba

 

Montañas del Quindío, 21 de julio de 2025                                                                         

Oficio 2025-044

 

Señores
Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC)
Director General
Gustavo Adolfo Marulanda Morales
Subdirector de Geografía
Manuel Guillermo Beltrán Quecan

KR 30 48-51, C.P. 111061 Bogotá D.C.

 

 


Asunto: Solicitud formal para renombramiento oficial “restitución toponímica” del río La Vieja como río Tatayamba

 

Respetados señores:

En mi calidad de presidente del Consejo de Cuenca del POMCA del río La Vieja, en ejercicio de nuestras funciones de representación de la comunidad regional y de articulación institucional para la gestión ambiental del territorio y en desarrollo de nuestro Plan de Acción 2025-2026, me permito presentar formalmente ante esa Subdirección la solicitud de cambio oficial del nombre del "río La Vieja" por el de "río Tatayamba".

Esta petición está sustentada en el expediente histórico y técnico anexo, que documenta de manera rigurosa los siguientes aspectos:

  1. Origen colonial del nombre “La Vieja”

El primer bautizo documentado del río proviene de los cronistas de la conquista de 1536. Juan de Castellanos relata cómo el capitán Miguel Muñoz, enviado por Sebastián de Belalcázar, halló en la ribera a una anciana cacica “tan llena de oro fino… que suplía con el metal la hermosura que los años le habían quitado”. Tras despojarla de sus joyas—800 castellanos, según el cronista—los conquistadores rebautizaron el curso de agua como Río de La Vieja, cristalizando en el topónimo la violencia del despojo colonial.

  1. Reivindicación ancestral del nombre “Tatayamba”

Frente a ese nombre impuesto, los habitantes, las comunidades indígenas y afro-campesinas del Eje Cafetero rescataron la memoria de Tatayamba para honrar a la "Tata del cacique Yamba", figura ancestral de la nación quimbaya: la abuela del cacique quimbaya que defendía el territorio. El renombramiento honra la resistencia nativa y simboliza la continuidad cultural de los pueblos quimbaya y emberá Chamí que aún hoy se reconocen guardianes del río.

 

  1. Importancia geográfica, ecológica y simbólica del río

Atraviesa los departamentos del Quindío, Risaralda y Valle del Cauca, con un rol vital en el abastecimiento hídrico, la biodiversidad, la identidad cultural y el Paisaje Cultural Cafetero.

  • Extensión y conectividad. La cuenca cubre ≈ 2 880 km² entre los departamentos de Quindío (68 %), Valle del Cauca (22 %) y Risaralda (10 %), une Andes y valle interandino y descarga directamente al río Cauca.
  • Recurso hídrico. Aporta ~2 975 Mm³/año con un rendimiento medio de 34 l s⁻¹ km⁻²; 33 corrientes de primer orden alimentan sistemas de abastecimiento, riego y cuatro PCH sobre el río Quindío.
  • Biodiversidad y paisaje cultural. Desde páramos de niebla (3 500 m) hasta el mosaico cafetero declarado Paisaje Cultural de la Humanidad por la UNESCO, el río sostiene bosques altoandinos, relictos de palma de cera y corredores anfibios-avicolares descritos en el diagnóstico del POMCA.
  • Símbolo identitario. Para bañistas de Cartago, flotas de balseros y romerías campesinas, Tatayamba es “río madre”, soporte de la economía cafetera y de la memoria popular cantada en bambucos y danzas fluviales.
  1. Sustento jurídico y normativo

La petición se enmarca en cumplimiento de la Ley 99 de 1993[1], el Decreto 2150 de 1995, la Resolución IGAC 529 de 2003[2] y los principios del Acuerdo de Escazú (Ley 2273 de 2022), que garantiza acceso a la información, la participación ciudadana en lo público en decisiones que afecten territorios y memoria cultural y en lo relativo al reconocimiento de la memoria ambiental y la justicia territorial.

Estas disposiciones habilitan la concertación interinstitucional y la iniciativa ciudadana para restituir el nombre ancestral, valorando derechos culturales y ambientales.

  1. Representatividad del Consejo de Cuenca del POMCA del río La Vieja, reconocido como instancia de planificación y concertación para la gobernanza ambiental, con participación de todos los sectores de la sociedad civil e instituciones con jurisdicción en el territorio.

 

  1. Representatividad del Consejo de Cuenca del POMCA del río La Vieja

El Plan de Ordenación y Manejo (POMCA 2018) define el Consejo de Cuenca como instancia de planificación y concertación con representación de comunidades indígenas, organizaciones campesinas, JACs, prestadores de servicios públicos, academia, entes territoriales, gremios productivos, entre otros.

En síntesis, el cambio de nombre a Río Tatayamba se sostiene en un expediente histórico que visibiliza la violencia de la conquista, una reivindicación cultural viva, la relevancia ecológica y económica de la cuenca, un marco legal que privilegia participación y memoria ambiental, y un órgano formal—el Consejo de Cuenca—capacitado para liderar el proceso de adopción oficial.

En este sentido, y en atención a los lineamientos establecidos por el IGAC para la tramitación de solicitudes de modificación de nombres geográficos, anexamos:

 

  • Expediente histórico y técnico completo.
  • Bibliografía sobre crónicas, libros, tesis e investigaciones y enlaces a material audiovisual y pedagógico sobre el nombre Tatayamba.
  • Plan de Acción del Consejo de Cuenca.

 

En consecuencia, se solicita al Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC):

  1. Admitir y tramitar la presente solicitud conforme a la Resolución IGAC 529 de 2003, verificando la idoneidad del expediente histórico-técnico y el respaldo de los actores de cuenca.
  2. Emitir resolución de oficialización que reconozca al curso de agua como “río Tatayamba”, ordenando la actualización de la cartografía oficial y de los sistemas de información territoriales.
  3. Articular la difusión interinstitucional con las corporaciones autónomas (CRQ, CARDER, CVC), los municipios ribereños y el Consejo de Cuenca, garantizando una transición ordenada en los instrumentos de planificación (POT, POMCA, planes de desarrollo).

Adoptar el nombre “Tatayamba” es un acto de reparación simbólica, fortalecimiento identitario, justicia ambiental y democracia participativa. Su aprobación consolidará un nuevo horizonte de gobernanza territorial que reconcilia historia, cultura y sostenibilidad para las generaciones presentes y futuras del Eje Cafetero.

Agradezco de antemano la atención prestada y quedo atento a cualquier requerimiento adicional por parte de esa entidad.

 

LUIS ALBERTO VARGAS BALLEN

Presidente

Consejo de Cuenca del Pomca del Río La Vieja

 

Cel. 314.2105325

 

Anexos los anunciados.

Anexo 00. Mapa oficial del IGAC con el curso del río.

Anexo 01.

EXPEDIENTE HISTÓRICO Y TÉCNICO PARA EL RENOMBRAMIENTO OFICIAL DEL RÍO LA VIEJA COMO RÍO TATAYAMBA

PROPÓSITO GENERAL

Este expediente tiene como objetivo sustentar de manera rigurosa, histórica, cultural y técnica la solicitud formal ante el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) para la modificación oficial del nombre del "río La Vieja" por el de "río Tatayamba", en honor a la memoria ancestral quimbaya y a las narrativas comunitarias e identitarias que lo reivindican.

 

I.                ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL NOMBRE "LA VIEJA"

1.1.      Bautizo violento durante la Conquista (mayo de 1536)

El primer registro conocido del topónimo proviene de la campaña de Sebastián de Belalcázar. El cronista Juan de Castellanos narra cómo el capitán Miguel Muñoz, al explorar un afluente del Cauca, encontró a “una vieja de más de cien años, tan llena de oro fino” y, tras despojarla de ochocientos castellanos, rebautizó el río como “de La Vieja”. El propio verso de Castellanos recoge la escena y la designación: “y el Capitán Miguel Muñoz… al río que llamaron de La Vieja”. La leyenda transmitida en la región mantiene intactos estos detalles, subrayando el origen violento y extractivista del nombre.

1.2.      Consolidación toponímica en la Colonia (siglos XVI-XVII)

  • Ruta estratégica y peajes reales. Al consolidarse el Camino del Quindío, la Corona otorgó beneficios a Cartago, entre ellos el cobro de peaje en el “paso del río La Vieja” (Penas de Cámara de 1584, renovadas en 1590; tasa de dos tomines en 1588). El nombre quedó así inscrito en la normativa fiscal virreinal.
  • Reubicación de Cartago. Entre 1670 y 1691 la ciudad trasladó su traza urbana a la orilla del río, reforzando el uso oficial del topónimo en títulos de tierras, diligencias de cabildo y registros eclesiásticos.

1.3.      Persistencia a lo largo del siglo XVIII

Los diarios de ingenieros y viajeros que intentaban mantener transitable el Camino del Quindío citan repetidamente el “río La Vieja” como punto de referencia para tambos y estancias, evidenciando la adopción estable del nombre en la cartografía colonial y en la logística comercial de la Nueva Granada.

1.4.      Época de Independencia y República temprana (siglos XIX-XX)

En 1807 el plan de Ignacio Durán para abrir y poblar el Camino del Quindío recomendaba “llegando a la confluencia del río La Vieja y la quebrada Piedra de Moler” como hito para desviar la ruta hacia Cartago, confirmando la vigencia administrativa del nombre en vísperas de la Independencia. Durante el siglo XIX, documentos de la Secretaría de Relaciones Exteriores y los partes de Mejoras Internas mantuvieron el mismo topónimo al referirse a obras de puentes y barcas en la ruta andina.

1.5.      Reconocimiento en la ciencia y la gestión moderna

Los programas técnicos contemporáneos –desde inventarios hidrológicos (SEI-USAID, 2014) hasta el POMCA Río La Vieja (2017)– continúan usando la denominación colonial, prueba de su arraigo en la nomenclatura oficial y académica.

1.6.      Síntesis.

El nombre “La Vieja” surge de un acto de pillaje documentado por cronistas en 1536; se oficializa mediante peajes y títulos reales en el siglo XVI; es reafirmado por la reubicación de Cartago y la administración virreinal en el XVII; persiste como referencia logística y cartográfica en los siglos XVIII y XIX; y se incorpora finalmente a la literatura científica contemporánea. Esta trayectoria histórica demuestra que el topónimo encarna una memoria de despojo colonial que hoy motiva la propuesta de restitución del nombre ancestral “Tatayamba”.

 

II.                REIVINDICACIÓN ANCESTRAL: EL NOMBRE "TATAYAMBA"

2.1.       Raíz etimológica y memoria oral

El vocablo Tatayamba proviene de la contracción afectiva “Tata-Yamba”: tata (abuela o ancestro venerable) + Yamba (cacique de la nación quimbaya). La tradición oral cuenta que, ante el ultraje cometido por los conquistadores de 1536, las comunidades indígenas rebautizaron el curso de agua para honrar a esa abuela protectora y al linaje quimbaya que resistió la ocupación española. Así, el nuevo topónimo invierte el sentido del nombre colonial “La Vieja”: en lugar de fijar la imagen de una anciana despojada, celebra la figura de la abuela-madre guardiana del territorio.

2.2.      Continuidad cultural en el Eje Cafetero

Los estudios históricos confirman la fuerte impronta quimbaya en la región: los cronistas registran que las huestes de Jorge Robledo hallaron aquí a los quimbayas, afamados orfebres y defensores del río, cuyo legado pervive en los imaginarios y en la toponimia local. La recuperación del nombre Tatayamba se inscribe, por tanto, en el proceso más amplio de rescatar la toponimia indígena (Quimbaya, Pijao, Calarcá, etc.) que los habitantes del Quindío y del Valle del Cauca han reivindicado para arraigar su identidad histórica.

2.3.      Expresiones vivas de la reivindicación

  • Literatura comunitaria. El libro De la Vieja a Tatayamba: el río como un relato recopila testimonios campesinos e indígenas que narran la leyenda y legitiman el uso cotidiano de Tatayamba entre balseros, areneros y pescadores del bajo cauce.
  • Producción audiovisual. Campañas pedagógicas como el video “¿Por qué llamamos a nuestro río Tatayamba y no río La Vieja?” y la serie documental Tatayamba, una expedición biocultural difunde la historia del nombre en escuelas, cabildos y redes sociales, fortaleciendo la apropiación comunitaria del topónimo.

 

2.4.      Sentido patrimonial y jurídico

Reconocer Tatayamba es coherente con los principios de protección del patrimonio cultural inmaterial (Ley 397/1997 y Decreto 1080/2015) y con el Acuerdo de Escazú (Ley 2273/2022), que obliga al Estado colombiano a salvaguardar la memoria ambiental y los saberes ancestrales. Además, la Convención de la UNESCO sobre el Patrimonio Cultural Inmaterial (2003) respalda la actualización de la toponimia cuando ésta preserva relatos fundacionales y refuerza la identidad de los pueblos originarios.

2.5.      Legitimidad social e institucional

El Consejo de Cuenca del POMCA río La Vieja —donde confluyen cabildos indígenas, asociaciones afro-campesinas, juntas de acción comunal y sectores productivos— ha incorporado el nombre Tatayamba en sus actas y materiales de divulgación, demostrando un consenso territorial que trasciende las fronteras departamentales. Al adoptar formalmente este topónimo, las instituciones cumplen con el mandato de participación ciudadana consagrado en la Ley 99/1993 y en la Resolución IGAC 529/2003 sobre nomenclatura geográfica.

En suma, la restitución del nombre “Tatayamba” no es sólo un acto simbólico: refleja una memoria oral centenaria, goza de arraigo comunitario documentado y armoniza con el marco legal que protege los derechos culturales y ambientales de los pueblos del Eje Cafetero.

III.                IMPORTANCIA GEOGRÁFICA, ECOLÓGICA Y SOCIAL DEL RÍO TATAYAMBA–LA VIEJA

3.1.      Localización, extensión y rasgos físicos

El sistema fluvial nace a más de 4 600 msnm en la Cordillera Central y desemboca en el río Cauca a ~ 900 msnm, recorriendo 156 km a través de un relieve medio-montañoso con pendiente promedio de 2,36 %.

Su cuenca mayor cubre ≈ 2 880 km², de los cuales 68 % corresponden al Quindío, 22 % al Valle del Cauca y 10 % a Risaralda. La forma alargada (factor de forma 0,32) y el bajo índice de compacidad indican menor susceptibilidad a avenidas torrenciales.

3.2.      Oferta hídrica y dinámica hidrográfica

La red incluye 33 corrientes de primer orden y más de 360 km de drenajes que alimentan el cauce principal.
La oferta superficial asciende a 2 854 Mm³/año, con un rendimiento medio de 34,34 l s⁻¹ km⁻²; el río Quindío aporta por sí solo 187 Mm³/año. El acuífero “Glacis del Quindío”, de hasta 300 m de espesor, refuerza la regulación subterránea del sistema.

3.3.      Biodiversidad y ecosistemas estratégicos

El gradiente altitudinal —desde páramos húmedos hasta bosques riparios de guadua— acoge 148 000 ha de ecosistemas estratégicos (páramo, humedales, bosque seco, relictos andinos) cuya integridad es clave para la conectividad andina y la provisión hídrica. Estudios de herpetofauna e ictiofauna muestran alta riqueza de anfibios, peces y macroinvertebrados sensibles, usados como bioindicadores en el POMCA.

3.4.      Servicios ecosistémicos y abastecimiento humano

El río garantiza agua potable a 85 % de la población urbana de la cuenca; los mayores caudales concesionados corresponden al uso doméstico y a tres plantas hidroeléctricas.
En Cartago, por ejemplo, el río suministra 450 L s⁻¹ al acueducto municipal —capacidad que subirá a 700 L s⁻¹ tras la ampliación de bocatoma y planta de tratamiento— pese a los altos niveles de contaminación.

3.5.      Paisaje Cultural Cafetero y vida socioeconómica

El cauce atraviesa el Paisaje Cultural Cafetero (UNESCO 2011), articulando cafetales de ladera, turismo rural y centros históricos como Salento, Filandia, Sevilla y Cartago. Actividades tradicionales —balseros turísticos, pesca artesanal y ≈ 400 familias areneras que extraen agregados— dependen directamente del nivel y calidad del agua.

3.6.      Geodiversidad y patrimonio natural

Desde esquistos precámbricos en cumbres hasta cenizas volcánicas cuaternarias que sustentan suelos fértiles, la cuenca exhibe una secuencia geológica completa que explica su riqueza edáfica y minera (principalmente materiales de construcción).

3.7.      Presiones y retos de conservación

La expansión urbana, vertimientos sin tratar y minería de aluvión generan pérdida de cobertura boscosa (-65 % desde el siglo XIX) y conflictos por uso del suelo que ponen en riesgo los servicios ecosistémicos y la declaratoria patrimonial. Modelos hidrológicos (WEAP) ya evalúan 1 728 escenarios de cambio climático para sustentar estrategias de adaptación y gobernanza conjunta CRQ-CVC-CARDER.

En conjunto, la cuenca Tatayamba–La Vieja constituye un corredor andino-vallecaucano de alto valor hídrico, biológico y cultural, soporte vital de más de medio millón de habitantes y símbolo identitario del Eje Cafetero.

3.8.      Paisaje en peligro de extinción: de la trama cafetera al monocultivo de aguacate Hass

Durante más de un siglo, los cafetales en ladera –en policultivo bajo sombrío, asociados a guaduales, leguminosas y frutales nativos– modelaron el Paisaje Cultural Cafetero (PCC) y garantizaron una cobertura verde que regulaba el ciclo hídrico del río Tatayamba–La Vieja.

Sin embargo, la crisis de precios del café y los cambios en la rentabilidad del sector han provocado la erradicación de unas 22 000–34 000 ha de cafetales en la cuenca, sustituidos por plátano, cítricos y pasturas.

Desde 2015 esa reconversión productiva ha dado paso a un boom del aguacate Hass –un cultivo de alta demanda hídrica, intensivo en agroquímicos y orientado a la exportación– que se expande rápidamente por los Andes Centrales:

·        En Risaralda se registraban más de 1 000 ha plantadas para 2019, con focos críticos en Apía, Guática y Quinchía, reconfigurando el PCC local.

·        El Valle del Cauca supera hoy 8 000 ha distribuidas en más de 100 predios, según la CVC.

·        Reportes periodísticos y académicos advierten que el “oro verde” desplaza al café, propicia la concentración de tierras, deforesta laderas y tensiona los acueductos en Quindío, Caldas y Risaralda.

·        La Comisión Técnica del PCC (2024) identifica al monocultivo Hass como factor de afectación directa al bien patrimonial, poniendo en riesgo la integridad visual y funcional del paisaje.

Impactos clave sobre el territorio y el río

Dimensión

Efecto del monocultivo Hass

Ecológica

Fragmentación de bosques y guaduales; pérdida de biodiversidad; uso de agro insumos que llegan a las quebradas afluentes del Tatayamba.

Hídrica

Requerimientos superiores a 8 000 m³ ha-¹ año-¹ en zonas de alta pendiente; captación directa de nacimientos y caudales subterráneos, reduciendo los caudales ecológicos en estiaje.

Paisajística

Homogeneización del mosaico cafetero; sustitución de arquitectura vegetal escalonada por hileras densas y perennes que alteran la iconografía del PCC y su percepción turística.

Socioeconómica

Concentración de tierra en empresas exportadoras; desplazamiento de mano de obra cafetera hacia jornales temporales; conflictos sociales por acceso al agua y a la tierra.

Riesgos para el PCC y la planificación de cuenca

·        El PCC fue inscrito por la UNESCO como paisaje evolutivo vivo; su valor universal excepcional depende de la persistencia del sistema cafetero tradicional. La expansión Hass compromete esos atributos.

·        El POMCA río La Vieja identifica el cambio de uso del suelo y la homogenización del paisaje como conflictos ambientales severos que agravan la erosión y la contaminación difusa.

·        Desde la gobernanza, el Consejo de Cuenca y las CAR (CRQ, CARDER, CVC) deben articular instrumentos de ordenamiento rural, evaluación de concesiones de agua y zonificación del cultivo, en consonancia con los lineamientos del PCC y los principios de precaución y equidad intergeneracional del Acuerdo de Escazú.

Recomendaciones

1.      Moratoria local a nuevas licencias para aguacate Hass por encima de 1 800 m s. n. m. o en áreas de abastecimiento hídrico estratégico.

2.      Corredores agroforestales que restauren la matriz paisajística cafetera, integrando sombra nativa y cultivos diversificados de menor impacto.

3.      Trazabilidad socioambiental (huella hídrica y química) exigida por los compradores internacionales como condición de mercado justo.

4.      Incentivos a la caficultura resiliente (cafés especiales bajo árboles, pago por servicios ecosistémicos) para frenar la desinversión y mantener la identidad cultural de la cuenca.

Con estas acciones se busca evitar que el “nuevo dorado” del Hass sacrifique un paisaje construido durante generaciones y esencial para la salud ecológica y cultural del río Tatayamba–La Vieja.

 

IV.                TOPONIMIA Y MEMORIA EN EL EJE CAFETERO

La cartografía de nombres en Quindío, Risaralda y Valle del Cauca funciona como un archivo vivo de la historia: conserva voces indígenas, evoca gestas coloniales y plasma aspiraciones bíblicas o clásicas que llegaron con la colonización antioqueña.

Según el ensayo publicado en el diario El Quindiano, los municipios del Quindío se nombran, básicamente, de dos maneras: a) vocablos aborígenes que perpetúan la memoria prehispánica, y b) alusiones a ciudades o símbolos del Viejo Mundo que resonaban en la cultura letrada del siglo XIX.

4.1.      Raíz indígena y resistencia cultural

  • Pijao ―el antiguo corregimiento de Colón cambió su nombre en 1927 para rendir homenaje explícito a los pueblos pijaos, reconocidos por su resistencia frente a la conquista.
  • Quimbaya ―la nueva cabecera que sucedió a Puerto Alejandría adoptó el nombre de la célebre nación orfebre, reinsertando así un referente indígena milenario en la toponimia cafetera.
  • Calarcá y Tatayamba (para el río) completan el mapa de topónimos que reivindican ancestros guerreros y sabios, reforzando la identidad intercultural del Paisaje Cultural Cafetero (PCC).

4.2.      Imaginarios bíblicos y clásicos

La otra mitad del repertorio onomástico celebra lugares remotos que los colonizadores solo conocían por la escuela, la Biblia o la prensa:

  • Filandia ―creada por Felipe Meléndez a partir de las voces latinas filias (hija) + andinus (de los Andes) para significar “hija de las montañas”.
  • Armenia ―inspirada en la antigua nación caucásica, asimilada en sermones a la tierra del Arca de Noé y del Edén.
  • La Tebaida ―evoca el valle egipcio y las necrópolis faraónicas, analogadas por los colonos con la fertilidad del valle de Maravélez y los tesoros guaqueros hallados en sus tumbas indígenas.

Estos nombres proyectan sobre la cordillera un mosaico de referencias universales que dialoga con el sustrato quimbaya-pijao, mostrando la hibridez cultural que caracteriza al PCC.

4.3.      Micro-toponimia de caminos y ríos

La red de trochas que unía Cartago con Ibagué conserva decenas de nombres descriptivos que registran geografías y oficios: Cruz Gorda, Boca de Guadual, Piedra de Moler, Orilla del Río La Vieja, entre muchos otros listados en los diarios de viajeros del Camino del Quindío. De igual forma, las antiguas veredas y calles de Armenia —Farallones, Camellón del Cauca, Calle de Sevilla— siguen evocando paisajes, castas y proezas locales. Esta micro-toponimia refuerza la memoria cotidiana y guía las rutas turísticas y de interpretación patrimonial.

4.4.      Valor patrimonial y proyección jurídica

La convivencia de topónimos indígenas, coloniales y bíblicos es uno de los atributos de “integridad cultural” destacados por la UNESCO al inscribir el PCC (2011). Reconocer oficialmente el nombre Tatayamba para el río completa ese tejido memorial, al tiempo que se alinea con:

  • la Ley 397 de 1997 y el Decreto 1080 de 2015, que protegen el patrimonio cultural inmaterial,
  • las normas toponímicas del IGAC (Resolución 529 de 2003), y
  • el Acuerdo de Escazú (Ley 2273 de 2022) sobre justicia territorial y memoria ambiental.

En síntesis, la toponimia del Eje Cafetero funciona como un palimpsesto donde confluyen voces quimbayas, ambiciones hispánicas y metáforas bíblicas; actualizarla para reconocer Tatayamba no borra ese pasado híbrido, sino que lo ordena y lo hace más coherente con la memoria viva de sus comunidades.

 

V.                SUSTENTO JURÍDICO PARA EL RENOMBRAMIENTO

La propuesta de devolver al río su nombre ancestral “Tatayamba” se apoya en un entramado normativo que articula rango constitucional, legislación ordinaria, reglamentación toponímica, convenios internacionales e instancias de gobernanza ambiental ya vigentes en la cuenca.

A continuación se sintetiza dicho soporte jurídico y procedimental.

Nivel normativo

Disposición clave

Pertinencia para el renombramiento

Constitución Política (1991)

Art. 8, 70 y 79

Obliga al Estado a proteger la riqueza cultural y natural, reconoce la diversidad étnica y el derecho colectivo a un ambiente sano, fundamento para restaurar un topónimo que salvaguarda memoria cultural y ecosistemas.

Ley 99 de 1993

Arts. 1, 2 y 111

Crea el SINA y exige participación ciudadana en la gestión ambiental; el art. 111 ha sido aplicado por los entes territoriales para adquirir predios de conservación en la cuenca, demostrando capacidad institucional de ejecutar decisiones ambientales con respaldo legal.

Ley 397 de 1997 (Ley General de Cultura)

Arts. 4 y 8

Reconoce el patrimonio cultural inmaterial; los nombres tradicionales forman parte de ese patrimonio, legitimando su protección y difusión oficial.

Ley 21 de 1991 (Convenio 169 de la OIT)

Art. 15

Garantiza a los pueblos indígenas consulta previa sobre medidas que afecten su identidad; el renombramiento reivindica la memoria Quimbaya (“Tata del cacique Yamba”).

Ley 2273 de 2022 (Acuerdo de Escazú)

Arts. 6-9

Refuerza el derecho a la información, participación y justicia ambiental; su reciente ratificación reafirma el deber de las autoridades de tramitar el cambio de nombre con transparencia y participación efectiva.

Decreto 2150 de 1995

Art. 40 y ss.

Simplifica trámites ante la administración pública; sirve de marco para el procedimiento administrativo de oficializar un nuevo topónimo cuando lo solicitan organizaciones civiles.

Resolución IGAC 529 de 2003(hoy actualizada por Res. 529 de 2020)

Arts. 3-11

Establece que el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) investiga, certifica y registra los nombres geográficos; exige: i) sustento histórico-técnico; ii) concepto de la Comisión Permanente de Geografía; iii) publicación en Diario Oficial. El expediente anexo cubre los requisitos (origen histórico, uso social y aval comunitario).

Decreto 1076 de 2015 (Decreto Único Ambiental)

Compila el régimen de planificación hídrica y ratifica al POMCA como instrumento vinculante; la estructura administrativa citada por el POMCA remite expresamente a este decreto.

5.1.      Entidad Competente

El Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), a través de su Subdirección de Geografía, es el ente facultado para regular y autorizar la nomenclatura geográfica oficial del territorio nacional, conforme a las normas antes citadas.

5.2.      Participación y legitimidad social

El POMCA del río La Vieja construyó una ruta de participación escalonada —mesas municipales, subcuencas y Consejo de Cuenca— conforme a las guías MADS 2014. Dicho Consejo es la instancia consultiva y representativa reconocida por las normas vigentes para concertar las decisiones ambientales estratégicas; cuenta, por tanto, con competencia para respaldar la solicitud de renombramiento ante el IGAC.

5.3.      Procedimiento administrativo propuesto

  1. Radicación de la solicitud formal ante el IGAC: El Presidente del Consejo de Cuenca en cumplimiento del Plan de Acción aprobado, envía al IGAC - Subdirección de Geografía la memoria técnico-histórica (expediente anexo) y las actas del consejo.
  2. Concepto técnico-lingüístico: La Comisión Permanente de Geografía del IGAC evalúa coherencia histórica, uso local y cartográfico.
  3. Consulta al Comité Nacional de Nomenclatura Geográfica
    • Verificación de la información.
    • Evaluación de pertinencia, coherencia cartográfica, no duplicidad y aceptación comunitaria.
    • Revisión de los fundamentos históricos, sociales, culturales y ambientales.
    • Emisión de resolución aprobatoria del cambio de nombre.
    • En caso favorable, se oficializa la denominación "río Tatayamba".
  1. Consulta previa: De ser necesario, la Dirección de Consulta Previa del Min Interior verifica que comunidades Quimbaya y demás grupos étnicos avalen el cambio, cumpliendo Ley 21 de 1991.
  2. Acto administrativo de oficialización: El IGAC expide resolución aprobatoria, remitida al Diario Oficial y a la comisión de cartografía internacional.
  3. Actualización de cartografía publicación oficial y bases de datos: El IGAC, las CAR y los entes territoriales adaptan la cartografía oficial, los visores IDEAM-SIRH y los instrumentos de planificación (POT, POMCA, Planes de Desarrollo).

Integración en mapas oficiales, bases georreferenciadas y documentos públicos.

Publicación en el Diario Oficial de la República.

  1. Difusión institucional y comunitaria: Comunicación a entidades territoriales, CAR, Consejos de Cuenca, Ministerio de Ambiente, Ministerio de Cultura. Campaña pública de pedagogía y apropiación social del nuevo nombre.
  2. Anexos: Expediente histórico, técnico y cultural, con base en las fuentes bibliográficas, crónicas, mapas, videos. Mapa oficial con la ubicación precisa del accidente geográfico.

5.4.      Armonización con instrumentos territoriales

  • El nombre “Tatayamba” reforzará las estrategias de conservación y paisaje cultural incluidas en el POMCA y en el Paisaje Cultural Cafetero, PCCC-UNESCO, que exige proteger los valores simbólicos asociados al café y a la ancestralidad quimbaya.
  • El renombramiento facilitará la formulación de proyectos de educación ambiental e identidad cultural, coherentes con el Programa de Seguimiento del POMCA (cap. 9) y con los recursos del Fondo SINA.

5.5.      Precedentes administrativos

Colombia ha oficializado cambios toponímicos por motivos históricos y culturales (p. ej., corregimiento de San Basilio de Palenque en 2004). Estos casos siguieron el mismo derrotero normativo (IGAC + consulta comunitaria), demostrando viabilidad jurídica y administrativa.

En síntesis, el retorno al nombre “Tatayamba” no es sólo un acto simbólico: está respaldado por la Constitución, las leyes ambientales y culturales, los estándares internacionales de derechos humanos y participación, y por los procedimientos técnicos del IGAC. El Consejo de Cuenca, como órgano legalmente reconocido, dispone de la legitimidad y la ruta procedimental para impulsar el renombramiento ante las autoridades competentes, garantizando la protección de la memoria biocultural y la gobernanza integral del territorio.

 

 

 

VI.                RESPALDO COMUNITARIO Y CULTURAL

El cambio de nombre a río Tatayamba no surge solo de un argumento histórico-técnico: está apuntalado por un tejido de organizaciones sociales, pueblos indígenas, actores productivos, entidades públicas y procesos pedagógicos que ya se articulan alrededor del río.

6.1.       Participación formal en la gobernanza de cuenca

  • El Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca (POMCA) levantó una base de 999 actores potenciales —institucionales, comunitarios, productivos, académicos y étnicos— e instaló una ruta escalonada de participación: mesas municipales → mesas subcuencas → Consejo de Cuenca.
  • En la fase de talleres acudieron 134 organizaciones representadas; el 42,5 % pertenecía al sector gubernamental, 39,5 % al productivo y casi 6 % correspondía a organizaciones comunitarias y étnicas.
  • El Consejo de Cuenca —instancia prevista por la normativa ambiental— es el órgano que emite concepto sobre los ajustes del POMCA y canaliza las decisiones estratégicas del territorio. Su estructura y relaciones con los demás niveles de planificación están detalladas en la Figura 8.1 del documento técnico.

6.2.      Evidencia de consulta y movilización social

  • Durante la actualización del POMCA se realizaron 21 talleres municipales, 6 mesas regionales y 8 talleres con comunidades y el propio Consejo de Cuenca para validar escenarios y metas ambientales.
  • Las comunidades expresaron prioridades como el control de la gran minería, la restauración de nacimientos de agua y el seguimiento efectivo a los acuerdos, demostrando apropiación activa sobre el futuro del río.

6.3.      Campañas culturales y memoria viva

  • La Veeduría Ambiental del Río La Vieja produce contenidos virales —video ¿Por qué llamamos a nuestro río Tatayamba y no río La Vieja?— que circulan en redes comunitarias y escuelas.
  • La Fundación Sembrando el Planeta documentó en 2022 la expedición biocultural Tatayamba con participantes indígenas, afro-campesinos y jóvenes universitarios, fortaleciendo el relato colectivo sobre el nombre ancestral.
  • El libro comunitario De la Vieja a Tatayamba: el río como un relato recopila testimonios orales de balseros, areneros y mayores quimbaya que legitiman el uso cotidiano de Tatayamba en toda la cuenca media y baja.

6.4.      Significado social y económico

  • El río sostiene oficios tradicionales —≈ 400 familias areneras y servicios de Balsaje turístico en Cartago— que encuentran en la denominación Tatayamba un símbolo de arraigo territorial y atractivo cultural para el visitante.
  • Para los sistemas de abastecimiento urbano (p.e. Cartago) y los 21 municipios de la cuenca, preservar la identidad del río refuerza programas de educación ambiental incluidos en el POMCA y en la agenda del Paisaje Cultural Cafetero.

6.5.      Confluencia institucional

Corporaciones autónomas (CRQ, CARDER, CVC), alcaldías, gobernaciones y universidades figuran tanto en la base de actores como en los comités de seguimiento del POMCA, garantizando que la decisión de renombrar el río cuente con respaldo técnico y político estable.

La propuesta de reconocer oficialmente río Tatayamba está avalada por:

  1. Procesos participativos formalizados, con representación multiactor y validación en talleres.
  2. Consejo de Cuenca como instancia legítima que ya ha incorporado el nombre en actas y materiales. Y que incluyó esta gestión en su plan de acción 2025-2026.
  3. Producción cultural y pedagógica comunitaria que mantiene viva la memoria quimbaya y proyecta el nuevo topónimo a nivel regional.

Este respaldo social y cultural otorga a la solicitud la legitimidad indispensable para que el IGAC y las demás autoridades la adopten como un acto de justicia histórica y de identidad territorial.

 

VII.                CONCLUSIÓN

El restablecimiento oficial del nombre ancestral “río Tatayamba” sintetiza los hallazgos históricos, ambientales, jurídicos y culturales compilados en este expediente:

  • Memoria y justicia histórica. El topónimo colonial “La Vieja” nació de un acto de violencia y despojo documentado por Juan de Castellanos en 1536; mantenerlo perpetúa un relato de dominación. Recuperar “Tatayamba” —“Tata de Yamba”, la abuela protectora del cacique quimbaya— devuelve al territorio su significado original y honra a los pueblos que aún reconocen al río como eje de su cosmovisión.
  • Solidez técnico-ambiental. La cuenca alberga 2 880 km² de ecosistemas estratégicos y abastece agua a casi dos millones de habitantes. El cambio de nombre se integra a las metas de conservación y gestión adaptativa del POMCA Tatayamba–La Vieja, reforzando programas de restauración, educación ambiental y salvaguarda del Paisaje Cultural Cafetero.
  • Marco legal y procedimental robusto. Constitución (arts. 8, 70, 79), Ley 99 de 1993, Ley 397 de 1997, Convenio 169/OIT, Ley 2273 de 2022 (Escazú) y la Resolución IGAC 529 de 2003 facultan y regulan el renombramiento de topónimos cuando existen razones históricas, culturales y ambientales, siempre mediante participación efectiva y aval técnico del IGAC.
  • Respaldo comunitario e institucional. El Consejo de Cuenca —instancia oficial de gobernanza con representación de cabildos indígenas, afrocolombianos, juntas campesinas, sectores productivos y autoridades locales— ha aprobado el uso de “Tatayamba” en sus actas y materiales. Campañas pedagógicas, comunicaciones y producciones audiovisuales evidencian la apropiación social del nuevo nombre.

 


 

Anexo 02.

Bibliografía ampliada del Expediente Técnico e Histórico para el renombramiento del río La Vieja a río Tatayamba

Fuentes primarias, crónicas y relatos fundacionales

  1. Castellanos, Juan de (ca. 1589). Elegías de varones ilustres de Indias – fragmento sobre el capitán Miguel Muñoz y la “vieja de los ochocientos castellanos”, relato que origina el topónimo colonial.
  2. Duque Giraldo, A.; Montillo García, E.; Agudelo Salazar, O. A. (coords.). De la Vieja a Tatayamba: el río como un relato. Proyecto editorial independiente, Cartago.

Periodismo y memoria reciente

  1. Camargo B., Álvaro Hernando (2023). “Leyenda del río De la Vieja”. La Crónica del Quindío, 23 abr. Disponible en línea.
  2. Arroyave, Rubén Darío (1997). “La contaminación ahoga al río La Vieja”. El Tiempo (Cali, 13 marzo) – crónica ambiental sobre el deterioro del cauce.

Estudios académicos e históricos

  1. Acevedo Tarazona, Álvaro; Martínez Botero, Sebastián (2005). “El camino del Quindío en el centro occidente de Colombia: la ruta, la retórica del paisaje y los proyectos de poblamiento”. Estudios Humanísticos. Historia, 4: 9-36.
  2. Lopera Gutiérrez, Jaime & Castrillón, Carlos A. (eds.) (2010). Ensayos de Historia Quindiana. Academia de Historia del Quindío / Universidad del Quindío. Primera edición, Armenia. ISBN 978-958-8593-06-7.
  3. Valencia Llano, Alonso (1991). Resistencia indígena a la colonización española. Cali: Universidad del Valle.

Documentos técnicos y de gestión ambiental

  1. Stockholm Environment Institute (SEI) & USAID (2014). Modelación del recurso hídrico en la cuenca del río La Vieja (WEAP factsheet). Proyecto “Ríos del páramo al valle”.
  2. Corporaciones CRQ–CARDER–CVC (2018). Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca del río La Vieja (POMCA) – Documento General. Contrato CRQ 001-2015, ajuste marzo-2018.

Investigaciones de sociedades de historia regional

  1. Academia de Historia del Quindío. Primera bibliografía quindiana (recopilación de fuentes 1865-2005) – reseñada en Ensayos de Historia Quindiana.
  2. Zuluaga Gómez, Víctor (1998). Crónicas de la antigua ciudad de Pereira. Pereira: Gráficas Buda.
  3. Friede, Juan (1982). Los Quimbayas bajo la dominación española. Bogotá: Carlos Valencia Editores.

Material audiovisual y pedagógico

  • Fundación Sembrando el Planeta. Tatayamba: una expedición biocultural. Video-documental (YouTube, 2022). Enlace registrado en expediente.
  • Veeduría Ambiental del río La Vieja. “¿Por qué llamamos a nuestro río Tatayamba y no río La Vieja?” Video explicativo (Facebook, 2021).

Otras referencias de consulta en línea

  1. Avance sobre la historia de la Provincia del Quindío (1865). Documento académico disponible en Academia.edu.
  2. Wikipedia – “Río La Vieja”. Entrada con referencias cruzadas a prensa regional y patrimonio inmaterial (última consulta: 20 jul 2025).

Nota: Esta bibliografía consolida fuentes históricas, académicas, técnicas y comunitarias que sustentan la solicitud de renombramiento, e incorpora trabajos promovidos por la Academia de Historia del Quindío y la Universidad del Valle, así como los insumos científico-técnicos empleados en el POMCA y en la modelación hidrológica apoyada por SEI-USAID.

 

Enlaces a material audiovisual y pedagógico sobre el nombre Tatayamba

·        https://cronicadelquindio.com/opinion/columnistas/leyenda-del-rio-de-la-vieja/

·        https://www.youtube.com/watch?v=mGHHjoxMhDo

·        https://www.facebook.com/Veeduriambiental/videos/475439308811391/

·        Wikipedia+10cronicadelquindio.com+10cronicadelquindio.com+10.

·        https://www2.utp.edu.co/cms-utp/data/bin/UTP/web/uploads/media/literario/documentos/Ensayos-de-Historia-Quindiana.pdf?utm_source=chatgpt.com

·        https://www.academia.edu/35211522/Avance_sobre_la_historia_de_la_Provincia_del_Quindio_1865?utm_source=chatgpt.com

·        file:///C:/Users/Luis%20Alberto%20Vargas/Downloads/Dialnet-ElCaminoQuindioEnElCentroOccidenteDeColombia-1392731.pdf

·        https://www.sei.org/mediamanager/documents/Publications/Water-sanitation/SEI-USAID-FS-2014-Modelacion-recurso-hidrico-rio-La-Vieja-Colombia.pdf?utm_source=chatgpt.com

·        https://www.cvc.gov.co/sites/default/files/2020-02/Documento_General_POMCA_LaVieja.pdf?utm_source=chatgpt.com

 

Anexo 03. Plan de Acción del Consejo de Cuenca.

 



[1] Art. 1-2 reconoce el derecho de las comunidades a un ambiente sano y la función de las CAR en la gestión de cuencas.

[2] Procedimientos de nomenclatura geográfica y participación ciudadana para cambios toponímicos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

EXIGENCIA REVOCATORIA DE ENTREGA PREDIO RURAL LA QUERENDONA EN CIRCASIA, QUINDÍO A FEDECOMÚN Y ENTREGA A CORPORACIONES AUTONOMAS REGIONALES

El Gobernador del Quindío se encierra en un “traje de luces” mientras recorta calidad, paga de más y deja decenas de obras tiradas ⚠️💡💰

Infraestructura vial en el Eje Cafetero: Un modelo torcido que debe ser replanteado bajo estricto control ciudadano